Nacimiento y cumpleaños: la importancia de la fecha de nacimiento – Raul Micieli

Nacimiento y cumpleaños: la importancia de la fecha de nacimiento 

El cumpleaños representa un nuevo comienzo, ya que el ciclo de cada corriente de vida completa un circuito cada

trescientos sesenta y cinco días y la energía del mundo individual cierra el círculo de la experiencia el día que precede al propio cumpleaños.

En el día del aniversario de la encarnación de un alma en el cuerpo físico, el Santo Cristo Interior libera una nueva

pulsación de luz y vida en los cuatro cuerpos inferiores; y desde la Presencia se descarga un impulso adicional, con la esperanza de que en el año siguiente se pueda manifestar una mayor expresión del proyecto de vida del individuo.

Cada persona que atraviesa las puertas de un nuevo cumpleaños recibe una efusión de los Seres de Luz, y la práctica de ofrecer regalos aquí abajo no es más que un débil reflejo de esa experiencia interior. Cuando un individuo se convierte en estudiante de los Maestros y está bajo la dirección de la Hueste Ascendida, recibe una descarga cósmica tal el día de su cumpleaños… ¡que lo convierte en el día más Santo del año!

En el día de nuestro cumpleaños, todos los Amigos Cósmicos y Seres de Luz rinden homenaje a nuestra corriente de vida.
Las riquezas, la opulencia y la iluminación espiritual que nos concedan permanecerán como parte de nuestra identidad eterna, para siempre. Aprovechemos, cuando llegue este día santo, para bañarnos en los destellos de la Presencia de la Santidad.

Como todo en la vida, también nuestro nacimiento y el día en que nacemos no son casuales; todo tiene un porqué: desde la numerología (es decir, los números que componen nuestra fecha de nacimiento y nuestro nombre), hasta la posición de los astros en ese preciso momento y la radiación de los Rayos Cósmicos presentes, una infinidad de factores determinan e influyen en nuestro nacimiento y en nuestra encarnación. Nada es casual, el azar no existe; existen la causa y la causalidad, estamos en un Universo de Causas y Efectos.

Generalmente, y de manera superficial, podría pensarse que nuestra vida comienza el día de nuestro nacimiento.

Nuestro nacimiento es un efecto y también una causa. Desde cierto punto de vista podemos decir que la causa de que estemos encarnados es que hemos nacido, pero la causa de que hayamos nacido es que hemos sido concebidos.

La concepción produjo el nacimiento y el nacimiento produjo nuestra encarnación.
Todo lo que existe en todo el Universo y en todos los planos de existencia tiene una causa anterior hasta llegar a la Causa Una, que algunos llaman Dios o el Absoluto, la Causa Primaria de la Existencia Universal.

El día de nuestro cumpleaños es un día especial: es nuestra Navidad personal en la que nuestro Cristo Interior, la Llama Divina, dispensa la energía para el nuevo ciclo anual que está por comenzar. Por ello, el día de nuestro cumpleaños es un día para celebrar y honrar, y una buena manera de hacerlo es dedicar ese día a reflexionar sobre nuestra vida, sobre cómo la estamos viviendo. Podemos observar si hay cosas que modificar o dejar ir para comenzar el nuevo ciclo más livianos, qué aspectos deberíamos potenciar y hacer crecer, a qué queremos dar energía. En síntesis, es un día de profunda reflexión y meditación sobre  nuestra vida.

Podemos organizar una pequeña o gran celebración: lo importante es celebrar el día de nuestro cumpleaños.
Podemos preparar una pequeña fiesta, un almuerzo o una cena para compartir con nuestros seres queridos, o bien pasar el día solos, tomándonos un momento para celebrar, incluso simplemente con un café en un bar, pero con la intención de honrar nuestro nacimiento. Ofrezcámonos un auto-regalo y no esperemos que sean otros quienes nos celebren: involucrémoslos nosotros en nuestra celebración sin expectativas. Agradezcamos por nuestra vida.

Además, debemos saber que el día de nuestro cumpleaños nuestro Maestro Espiritual, nuestra Guía secreta celestial, nos otorga una bendición. Entonces, en esa jornada, tomemos también un momento para emitir un pensamiento de gratitud dirigido a nuestro Maestro Espiritual.

No hacer nada, es decir, no celebrar el día de nuestro cumpleaños podría hacer que nuestros sueños se estanquen. En el día de nuestro cumpleaños se abre un portal energético para nosotros, el Universo nos bendice. Por lo tanto, es conveniente prepararse con anticipación para esta fecha tan especial.

El día que precede a nuestro cumpleaños constituye el final del ciclo anual que llega a su término; por ello, procuremos descansar y no desperdiciar energías, limpiemos nuestra casa; desechemos las cosas viejas que ya no utilizamos, hagamos espacio para lo nuevo, para recibir las nuevas bendiciones.

Cuando despertemos en la mañana de nuestro cumpleaños, miremos al Cielo y decretemos:

«Hoy, en mi día, abro el portal del inicio de mi nuevo año para que sea bendecido.

En el nombre de la Presencia YO SOY, decreto para mi vida: salud en mis cuerpos, armonía en

mi casa y en mi familia, amor y paz en mis relaciones, prosperidad y abundancia en mi traba-

jo-servicio, sabiduría en mis elecciones.

Este será el mejor año de mi vida.
Gracias Padre-Madre por la vida».

Del libro:
Sanación Metafisica del Linaje Familiar, de Raul Micieli.

https://www.metafisicaitalica.it/shop/libri-in-italiano/collana-raul-micieli-e-mara-ferracini/sanacion-metafisica-del-lignaggio-familiare/

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